Música plural Instrucciones y factura de mi primer radiocassette. CONTEC 8080-2S (comprado el 7 de julio de 1983 - en Beethoven, c/ Colina y Burón 8, Córdoba)
En este radiocassette grabé de la radio (play + rec) decenas de cintas. Era tiempo de emular la música británica, y España se engalanaba desde Madrid con su primera movida cultural. Lo moderno era Aviador Dro, The Smith, The Cure, The Psychedelic Furs, Simple Minds, o Echo & The Bunnymen. Stevie Wonder no entraba en el paquete de cosas modernas, tampoco el funk soleado ni el primer breakdance. Aquello era demasiado divertido, hortera y feliz para una modernidad empeñada solamente en tomar prestada del Reino Unido aquella pose triste, maldita y a veces siniestra. En las portadas de los discos tecno, o pop rock, no era habitual encontrar una sonrisa. Todo lo contrario a Stevie Wonder o Gap Band.
Ahora las cosas han cambiado, ya tenemos más información. Reposiciones como Starsky & Hutch, Shaft, Studio54, etc. han ayudado a desempolvar el género Blaxploitation y toda la música negra de los 70; también, la película Priscilla Reina del Desierto sirvió para que en España, la música de Abba o Gloria Gaynor, no fuera algo en desuso y falto de actualidad.
A final de los 80 entré en la facultad de bellas artes, y en aquel ámbito aparentemente moderno, tampoco había diversidad; gustaban solo del tecno pop y el rock.
Desde los 90 en España sí hay diversidad. Ahora tenemos no sólo el modelo británico. España difunde su cultura musical propia, y hemos conseguido por ejemplo, que Camarón, o la rumba catalana, no sea música sólo para gitanos sino para todo el mundo; que lo étnico no sea sólo lo que vemos en la 2; que la música clásica la disfrute cualquiera; que la música cubana no sea solo para cubanos, que el reggae y las rastas puedan ir por separado; que disfrutemos también con naturalidad de lo mejor que ha dado USA además de Hollywood: el jazz/blues/latin/soul/funk/hiphop, sin ser chulos, horteras o desfasados, y así un largo etc de logros en beneficio de la pluralidad. Hemos conseguido entre todos, con mucho esfuerzo, que la música no sea una insignia que te sitúe fuera o dentro de la modernidad/actualidad, sino que sólo sea arte, de cualquier época, hecho para el oído, con la única función de mejorar nuestra vida.