La huchita
Hoy quiero hablar del erotismo de la huchita. Es algo que no sale en la tele o en las conversaciones, y que parece por tanto que no existe, pero a mí me encanta. La huchita -como su nombre indica- es esa pequeña ranura que se forma entre los deditos del pie, y que sólo se nos revela a la mirada con un determinado calzado de chica. En el caso de la foto hubo suerte, no se le ve una huchita sino varias huchitas. Tengo que aclarar que el pie descalzo no tiene huchitas, tiene dedos. Para que surjan las huchitas son necesarias unas manoletinas, zapatos de tacón o cualquier calzado femenino con la pala corta, que deje escapar las deliciosas huchitas. La huchita más popular es la formada por el dedo chico del pie, casi siempre la única que se ve. La huchita es el escote del pie, es como un tierno sobaquillo o un pubis veraniego.
Se acerca la primavera y la llegada de las huchitas. No conozco a nadie que le de importancia a esta cosa tan sublime, y eso que con la llegada del buen tiempo la ciudad se convierte en un festival de huchitas. Si alguien recuerda algún pasaje de libro donde hablen de huchitas, o alguna secuencia de cine, o simplemente que se considere entusiasta del tema, que me lo diga por favor. Supongo que los diseñadores de calzado femenino conocen bien el asunto. Cuando en sus diseños la dejan asomar tanto por algo será. En fin, regalos de la vida. La belleza está en cualquier parte.


